Le
escuché una vez a un profesor judío la siguiente explicación sobre la
naturaleza de las principales religiones “monoteístas” (entre comillas
pues es una descripción no muy adecuada):
- El judaísmo es una religión política, pero no universal (la Ley se aplica solo en el estado de Israel, y no pretenden imponer a nadie sus mandatos fuera de allí, ni convertir a nadie).
- El cristianismo es una religión universal -y por eso, “proselitista”- pero no política (como explicaba Benedicto XVI, el cristianismo siempre ha apelado a la razón y a la naturaleza para fundamentar la ley civil, y por tanto no implica un único régimen político confesional). Mientras este carácter no político se mantiene, el cristianismo es fiel a su genuino respeto a la conciencia;
- El Islam, sin embargo, es una religión universal y política. Llamada a expandirse como una forma de sociedad (la umma) configurada por la ley religiosa (la sharía). Eso la hace potencialmente peligrosa.


