LUISMA CALLEJA
Desde el comienzo de Civilitas en
Argentina hace ya treinta años, pero con mayor intensidad desde el inicio de
Ciivilitas-Europa hace diez, contamos con un consejero y asesor excepcional,
tanto por sus conocimientos como por su total disponibilidad, consecuencia de
su inmensa generosidad: Luis Manuel
Calleja Corujedo. Luisma, como era conocido
internacionalmente, aunque estudió Ciencias Físicas en la Universidad
Complutense, destacó enseguida en campos mucho más amplios. Ya como Decano en el Colegio Mayor Moncloa se
convirtió en una celebridad por su extraordinario ingenio para organizar y
dirigir actividades culturales y festivas tan propias del ambiente
universitario: su simpatía, buen humor, creatividad y capacidad como actor
parecían no tener límites. Era requerido de todas partes como animador de
cualquier tipo de eventos. Quisieron contratarlo en la televisión y el cine,
pero él sabía que era un auténtico universitario y que no debía dejar su
ambiente.
Después de unos años como
director de empresas realizó el Master
en Dirección de Empresas en el IESE
de la Universidad de Navarra, y aquí surgió una nueva faz de su genio: se
convirtió en un profesor de Política y
gobierno de la Empresa de prestigio internacional. Era profesor en el IESE,
principalmente en su sede de Madrid, preocupado siempre -acompañado de José
Luis Lucas Tomás- de mantener viva la escuela de Antonio Valero fundador de esa institución. Pero a la vez, llamado
a dar clases y formar profesores en sitios muy distantes en el mundo: en el
AESE de Lisboa, en el IEEM de Montevideo –donde tenía puesto su corazón- o en
la naciente Universidad del Atlántico Medio en las Islas
Canarias, o en San Telmo de Sevilla, o en Angola, Costa de Marfil, Argentina,
Brasil, Colombia, … Allí donde convenía que arrancara con buen pie una nueva
escuela de negocios allí lo llamaban para asegurar el éxito inicial. Todos
sabían que no se iba a negar por su generosidad sin límites.
Esta vida de profesor e
investigador tan amplia, lo fueron convirtiendo en el asesor o consejero
imprescindible, y así CIVILITAS también puso beneficiarse de su invalorable
ayuda: fue miembro de la primera comisión directiva de CIVILITAS-EUROPA, y
luego Delegado en Madrid.
El pasado 15 de julio Luisma se nos fue, pero trabajando y
ayudando hasta el último aliento, como puede verse en sus clases online que circulan por internet, cuando
ya era un enfermo terminal, emocionándonos a todos con su increíble espíritu de
servicio. En agosto de 2019 le apareció un cáncer de esófago; cuando por efecto
de la fuerte quimioterapia le desapareció –estando en la Clínica Universitaria
de Navarra- en ese momento apareció una metástasis cerebral dolorosísima que,
después de escasas dos semanas se lo llevó a donde tanto lo merecía. Descanse
en paz y en la Gloria quien nos dejó un ejemplo insuperable.